Y como cuando el diablo no tiene que hacer con el rabo mata moscas (inciso 1) que, traducido, vendría siendo: "acabo de entregar y tengo un mes por delante en el que no pienso trabajar los fines de semana"), (inciso 2) aunque es evidente que no soy el diablo --por mucho que a unos cuantos se lo parezca-- ni tengo rabo --no, no y no, no insistais, no lo tengo--, y jamás sería capaz de matar una mosca), pues he decidido hacerle un presente a este niño guapetón al que tenía muchas ganas de ver y muchas más de achuchar.


Antes y Después
Ah, claro, y la madre se ha empeñado en ponérselo a la criatura, qué ya me dirás tú qué falta hacía, con lo tranquilo que estaba. Ferran ha pasado por varios estadios: estadio desconcierto, estadio sorpresa, estadio fastidio y el último, el estadio resignación. Este vendría siendo uno de los intermedios.

Ah, la idea del kimono, bueno, la idea, los patrones y las instrucciones están en:
http://www.marthastewart.com/portal/site/mslo/menuitem.3a0656639de62ad593598e10d373a0a0/?vgnextoid=07a7c137bf22f010VgnVCM1000003d370a0aRCRD&autonomy_kw=Kimono&rsc=ns2006_m1
Si conseguís descifrar las instrucciones en menos de una tarde de sábado, hay premio.