martes, 29 de abril de 2008

Ferran's Kémono

Y como cuando el diablo no tiene que hacer con el rabo mata moscas (inciso 1) que, traducido, vendría siendo: "acabo de entregar y tengo un mes por delante en el que no pienso trabajar los fines de semana"), (inciso 2) aunque es evidente que no soy el diablo --por mucho que a unos cuantos se lo parezca-- ni tengo rabo --no, no y no, no insistais, no lo tengo--, y jamás sería capaz de matar una mosca), pues he decidido hacerle un presente a este niño guapetón al que tenía muchas ganas de ver y muchas más de achuchar.

Antes y Después
Ah, claro, y la madre se ha empeñado en ponérselo a la criatura, qué ya me dirás tú qué falta hacía, con lo tranquilo que estaba. Ferran ha pasado por varios estadios: estadio desconcierto, estadio sorpresa, estadio fastidio y el último, el estadio resignación. Este vendría siendo uno de los intermedios.

Ah, la idea del kimono, bueno, la idea, los patrones y las instrucciones están en:

http://www.marthastewart.com/portal/site/mslo/menuitem.3a0656639de62ad593598e10d373a0a0/?vgnextoid=07a7c137bf22f010VgnVCM1000003d370a0aRCRD&autonomy_kw=Kimono&rsc=ns2006_m1

Si conseguís descifrar las instrucciones en menos de una tarde de sábado, hay premio.

viernes, 25 de abril de 2008

Funda para Guillermo's Quilt

Y como no hay dos sin tres, pues me animé a hacerle una funda con los retales sobrantes y este es el resultado. Vale, sí, se parece mucho a un bolso reversible (vaya, en realidad es un bolso reversible).



¡Qué jamona está la modelo!











¡Jamonaaa!

Guillermo's Quilt













¡Tacháaan! ¡Ya está! Por fin el pequeño Guillermo ha decidido honrarnos con su presencia en este mundo y por fin su tita osuna ha podido hacerle entrega de una bonita colcha para que pueda aletargarse a gusto en el invierno. Esto era en fase de acabado, todavía faltaba el borde. Y no hay fotos del proceso porque dentro de la osera no hay mucha luz, además, serían fotos espantosas entre el pie de la máquina de coser enredándoseme entre la pelambrera y cortando el hilo con las zarpas, todo un espectáculo.
Eso sí, viene rubricada y todo, que conste, para que nadie pueda agenciársela.













Y aquí la señora tricotosa con su obra de arte de la que puede apreciarse que le cuesta desprenderse. De hecho, apunta hacia el nombre del dueño para que quede constancia y no le entren tentaciones de quedársela.

Por si alguien quiere ver más fotos de la colcha (son todas iguales, es lo que tiene ser oso y no fotógrafo): http://picasaweb.google.es/osotorpon/GuillermoSQuilt