miércoles, 7 de diciembre de 2011

Hoy hay tema: La china

Vale, lo prometido es deuda. La china. Sí. Vale. La china, la china...
Veamos, ¿qué sé de la china?
(Atención: las opiniones vertidas en el siguiente post no tienen por qué coincidir con las de la dueña del blog. Advertidos quedáis, porque me voy a jartar a escribir clichés que seguramente rozan el escarnio, el mío, y animen a que me apaleen en cualquier esquina, y con toda la razón.)

1. Que es un país muy grande, muy bonito y con gente maravillosa (plagiando los vastos conocimientos acerca de Rusia de Miss Melilla, ese prodigio intelectual).
Ah, ¿que qué sé yo de China? ¿En serio? Sí, esto, que es un país muy grande, muy bonito y con gente maravillosa... Y que todos se parecen. Y que son mogollón. Y que están obsesionados con el ramo de la restauración y los bazares chinos. Pa muestra, un botón (en la Rambla del Poblenou), donde existe un bar llamado "El burgalés" regentado por un chino. Igual el chino es de Burgos, quién sabe. En fin, que me voy del tema.
Ah, sí, y también que hablan muy alto. Como si temieran que no les fueran a ver, por lo bajitos que son.
Madre, voy a darme de tortas ahora mismo yo solita.

2. También podría hablar de mi vecina, la china. Aunque creo que es coreana. El caso es que la señora debe de tener unos 120 años o así (no sé cómo se lo montan los chinos, pero aunque tengan 300 años siguen pareciendo jóvenes) y casi todos los fines de semana baja al jardín interior de la finca a hacer tai-chi. Debo confesar que al principio me asusté, creía que se había quedado ciega y que iba tanteando el aire con manos y pies y temía que cayera a la piscina, pero luego vi que la rodeaba con gran pericia. Eso sí, sin prisas.

3. Que es muy molesta, sobre todo cuando se te mete en el zapato.

4. Que te la puedes fumar. Que no digo que lo haya o hubiere hecho, eh, mama. (Por Dios, casi con cuarenta tacos y todavía justificándome delante de mi santa madre. Pero ¿quién le daría la dirección de este blog? Ah, sí, fui yo.)

Y poco más.

La ura.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Hoy hay tema

Apreciados todos. Sí, tal como lo leen vuestros ojitos, hoy hay tema, o lo hubiere habido de haber inaugurado esta sección la semana pasada. Mexplico (capital: Mexplico DF. Sí, este es el nivel).

Pues en resulta que CabraLoca y yo no tenemos nada mejor que hacer que elucubrar planes malignos para no trabajar, básicamente. Y se nos ha ocurrido uno que nos ha emocionado tanto que casi lloramos. De acuerdo, yo he llorado, pero lo mío no tiene mérito.
Hoy se inaugura una nueva sección... (redoble de tambores): Hoy hay tema.

La cosa va tal que asín:
1) Cada semana, el lunes, o CabraLoca, o yo, o quien sea (porque esto es apto para todos los públicos) escoge una palabra como Dios le dé a entender (a dedo en un libro, algo que haya oído en el autobús, un anuncio, lo primero que le venga a la cabeza).

2) Una vez escogida la palabra, la comunica a todos los HHTees (ese ejército de lectores).

3) Los HHTees saborean la palabra, la paladean, o simplemente la mascan un par de veces y la escupen y escriben un post a lo largo de esa semana que recoja la esencia de esa palabra (es decir, lo que le pete a cada uno).

4) Ya está.

¿A que mola? Vale, a CabraLoca y a mí, sí, y eso es lo que importa.

Atención, palabra de la semana (que viene): LA CHINA.

Ahí lo dejo. ¿Qué, quién se apunta? ¿Eh, mane?

Firmado:


domingo, 20 de noviembre de 2011

Trueque o trato

¡Síiiiiiiiiiiiiii! ¡Por fin! ¡Por fin puedo enseñaros lo que hace siglos que está en mis manos!
Si ya sabía yo que estas cosas hay que organizarlas con tiempo, que no se puede proponer un swap a 3 meses de finalizar el año, que más que una propuesta es una puñalada trapera, hombre. Sin embargo, viendo que por ahí empiezan a asomar patitas enharinadas por debajo de la puerta, yo me lanzo y os enseño lo que el señor cartero del mostachón me dejo en el buzón (en realidad fue directamente la perpetradora del regalo, encima de mi mesa) (ah, y con el mostacho debidamente depilado).


¿Cómo? ¿Que no vale enseñar únicamente esquinitas? ¿Que queréis disfrutar de estas preciosas bandejitas en todo su esplendor? Cuánto vicio, pero lo entiendo. Sin más preámbulos... (redoble de tambores): ¡TACHÁN!


De hecho, llevaba siglos queriendo hacer unas bandejitas similares (junto con 1.685.658 cosas más, claro) y nunca encontraba el momento (qué raro), así que además de ser un regalo la mar de chulo y práctico ¡ya puedo tachar una cosa más de mi lista interminable de proyectos! ¡Gracias, mane, gracias! De verdad te lo digo, con lágrimas en los ojos, it's a dream come true. ¿Y esas telas? ¿Qué me decís de esas telas?   

Ahora sólo tengo que encontrar el sitio donde ponerlas, aunque mucho me temo que acabarán en manos de yo me sé quiénes. Sorry, mane, es lo que tiene hacer cosas bonitas, que las manos codiciosas están al acecho. Te mantendré informada sobre su destino.

Btw, para toda esa horda de fans interesada en saber qué envié yo por correo, diríjase aquí. El día menos pensado, de este año o del que viene, enseñaremos todos los regalos (¿verdad, vosotras dos? Ya no os pongo ni nombres. Pero ¿por qué me juntaré yo con quien me junto?).
    

miércoles, 16 de noviembre de 2011

The Sound of Music

Resulta que dentro de unos días es Santa Cecilia (22 de noviembre para más datos) y en el cole de Pin y Pon han pedido a las familias que lleven todo tipo de recipientes para hacer instrumentos musicales o llevarlos ya hechos de casa. Nosotros, como respetables control freaks que somos, y a mucha honra, nos pusimos manos a la obra y el primer día llevaron unas preciosas maracas hechas con botellas de plástico y macarrones (no hay fotos, sorry) decoradas con pegatinas, que fueron la sensación (básicamente porque nadie más había llevado nada).
Pero hoy, hoy... MUAJAAAJAAAJAA. Hoy Pin y Pon han batido récords de molonismo porque ayer ayudaron a su madre a perpetrar:


a) Unas preciosas pulseras-tobilleras-cascabeleras.

Vale, la cosa fue así, mientras Lucilei iba ensartando las cuentas con toda la paciencia y la pericia del mundo, Marifly intentaba hacerles nuevos agujeros. Finalmente las tiró en la mesa y las miró de reojo con resquemor, como echándoles en cara que no se insertaran ellas solas.

b) Una magnífica guitarra Gibson Les Paul hecha a partir de una caja de pastillas para lavavajillas, gomas de pollo de colores y chinchetas de álbum (no sé cómo se llaman).



La idea está sacada de aquí y la confección corrió a cargo de la sra. osa (ya que había que utilizar cúter, gomas-proyectiles y chinchetas-saca-ojos, todo ello materiales altamente peligrosos en según qué manos).


c) La boooooooooooooooomba. Es decir, estos brutales tambores.




Hechos a partir de: una caja de lata de galletas, unos palillos chinos, cinta para colgarlo del cuello, cinta aislante y un bonito dibujo perpetrado por sus dueñas. Guoguoguó. Vale, igual no es pa tanto, pero nunca habíamos hecho un tambor.

Todo sea dicho, los tambores han estado a punto de provocar un levantamiento general en el cole, ya que todo el mundo quería ponérselos, tocarlos o hacerse con un palillo con el que defenderse si el motín iba a mayores. Un exitazo, vaya. 

Y menos mal que mañana es el último día para llevar cosas o al final acabaría buscando un tutorial para hacer toda la sección de viento y cuerda.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cookies para mis cuquis

Vale, el título es cursi donde lo haya y casi me hace de arrojá, pero es que se me ha puesto a huevo.
Resulta que este último fin de semana hemos estado al borde del diluvio universal y como tiempo para construir una canoa pues como que no tenía, decidí que, si teníamos que morir, al menos lo haríamos con el estómago lleno. Así que les arreé a mis pitufas los delantales que les trajeron los Reyes (véase aquí) y yo me endilgué el que me había regalado la Reina (véase aquí) y nos dispusimos a preparar unas deliciosas galletas de colores inspiradas aquí. A continuación, un "Behind the scenes":



Y sí, Lucía siguió todas las instrucciones, apenas se manchó y podría decirse que se enamoró del molde en forma de flor y se aferró a él como si su vida dependiera de ello.
Y sí, Maria no atendió a ninguna, se embadurnó de harina hasta las pestañas (hasta el punto de casi confundirla con una galleta y meterla al horno) y podría decirse que consiguió crear nuevas formas a pesar de los moldes.

Pros de esta actividad:
* Te soluciona una tarde lluviosa.
* Les encanta, ya que pueden mancharse y pringarse todo lo que quieran.
* Alucinan con los colorantes alimentarios.

Contras de esta actividad:
* Padecer alzhéimer y olvidarte de comprar todos los ingredientes necesarios.
* Inventarte las cantidades por (véase punto anterior).
* Perder la dentadura al intentar hincarle el diente a una galleta ligeramente petrificada por (véanse los dos puntos anteriores).
* No utilizar suficiente colorante y descubrir que el calor tuesta el color, con lo que todas las galletas acaban del mismo color después de sacarlas del horno.

Eso sí, qué sorpresa al morderlas y descubrir que ¡habíamos hecho galletas mutantes! Color galleta por fuera, color mutante por dentro. Impagable.

Creo que volveremos a probar, aunque esta vez me aseguraré de tener todos los ingredientes, escurrir hasta la última gota de colorante y comprarle un traje de buzo a Maria.

lunes, 10 de octubre de 2011

Llegó el día...

Sí, lo sé, hace días que lleváis esperando este momento, pues ¡tranquilas, aquí está, ya tenemos los resultados de ese SWAP que tanta expectación ha levantado y que tantos adeptos ha conseguido! ¡Sí, un absoluto, rotundo y arrollador éxito! ¡Somos (redoble de tambores)... 4 participantes! Woooooooow.
Total, que ya he hecho el sorteo y la cosa va como sigue.
Que nooo, que no voy a decirlo por aquí, que es sorpresa. Ahora mismo me lío a enviaros mailes para informaros de vuestras parejas.
Recordad que no podéis desvelar quién os ha tocado hasta que dicha persona haya recibido ese bonito obsequio con que le alegraréis la vida.
Refresco un poco las fechas, por si a alguien se le escapan.

Día 10 de octubre: se acaba el término para inscribirse en el SWAP.
Día 30 de octubre (el PENÚLTIMO día del mes, que hay gente que no sabe en qué día vive): tol mundo a Correos a enviar su bonito collar de macarrones a su afortunada pareja.
Primeros días de noviembre: aquí cada una ya es libre de enseñar o no lo que ha recibido y lo que ha enviado.

Y ya está. Ay, qué emosión. ¿Quién me habrá tocado?


Por cierto, el sorteo ha ido tal que así: he recortado unos papelitos y me he dicho "va, pon sólo la inicial y va que te matas". Pero, claro, he acabado con dos "L" y dos "V". Así que, con esa resourcefulness que me caracteriza, me he dicho "va, pues pon la inicial del nombre y el apellido, que ya estás perdiendo el tiempo". Y, claro, he acabado con dos "LM" y dos "VC". Total, que habría acabado antes escribiendo el nombre completo. Estas cosas sólo me pasan a mí, ¿verdad?

lunes, 3 de octubre de 2011

Quien no se ríe es porque no quiere

Cierto es que a nadie le gusta ir al dentista (a no ser que sea masoquista) o que le hagan el carnet de usuario honorífico del servicio de pediatría del CAP gracias a la visita 1 millón. Sin embargo, he de admitir que, a veces, los astros se alinean para hacerlo más llevadero y, sino, he aquí varios ejemplos reales como la vida misma.

Exampol namber guan: descubierto de camino al dentista. Prometo que estos comercios existen y que se encuentran a escasos 50 metros uno del otro. Pero ¿qué le pasa a esa manzana? ¿Acaso no te dejan abrir un negocio a no ser que el cartel sea capaz de provocar un accidente de tráfico?




Exampol namber tú: descubierto, el de la derecha, esperando el autobús tras la enésima visita a la pediatra, y el de la izquierda, esperando el ascensor de casa. Sí, colgado tal cual en el tablón de anuncios del edificio, ¿qué pasa?



Me parto. Esta ciudad es una mina. Seguiré ojo avizor. Es que me parto.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Endoswap (o cómo intercambiar regalitos con la mane)

Sí, estoy más pallá que pacá, y por eso quiero proponer un SWAP. No, no quiero proponer que vengan los hombres de Harrelson, ni ningún rollo raro tipo tupper-sex (por mucho que quien yo me sé insista), ni nada por el estilo, sino lo que mi abuela llamaría un trueque. Aunque mi abuela lo haría con huevos (con un par), aceite o patatas, claro, yo propongo hacerlo con alguna cosita hecha por una misma.

Sería algo sencillo (nada de liarse a hacer colchas de ganchillo, ni mantas de viaje, ni vestidos de novia, no), tipo monederito, estuchecito, posavasito, todo -ito, algo así (que no digo que tenga que ser ninguna de estas cosas, sólo es para dar una idea de por dónde van los tiros). Eso a quien le apetezca coser, porque el trueque también estaría abierto a otros mundos como el de la pintura, la escultura, la música, las artes marciales y la reflexoterapia, por decir algo. Aquí ya cada cual que escoja.

Veamos, ¿quién se anima, eh, mane? (No sé para qué escribo en plural, si la única que respondes eres tú, qué pocos fans tengo, hay que ver, tendré que enseñar una teta mientras bailo con Justin).

Para hacerlo claro y sencillo, establezcamos unas normas:
1) Fecha límite para apuntarse al trueque: 10 de octubre.
2) Fecha límite para enviar el objeto de trueque: 30 de octubre.
3) Tema del trueque: libre.

La cosa funcionaría de la siguiente manera:
a) El 10 de octubre hago una lista de los/las participantes (junto con su dirección de correo electrónico y  postal) (como si no supiera dónde vives, mane), que previamente me habrán facilitado en un mail a: osotorpon (arroba) gmail (punto) com.

b) Ese mismo día (quien dice ése, dice al siguiente o al otro), anuncio los/las participantes y hago un sorteo privado, yo, en mi casita, sin que nadie me vea, y os reparto entre vosotros. A continuación, os envío un mensaje donde os informo sobre la persona a quien irá dirigido vuestra obra de arte y su dirección de correo. Prohibido decirle a la persona en cuestión que se le está haciendo algo, es SECRETO.

c) El 30 de octubre todo dios va a Correos y le envía a su partenaire su obra maestra (a quien le haya dado por esculpir un David de Miguel Ángel, que llame a los de las mudanzas, que le saldrá más barato).

d) El 31 de octubre... ¿Qué? ¿Cuántos habéis picado? ¡Que octubre sólo tiene 30 días! En fin, a lo largo de la primera semana de noviembre, ya se pueden mostrar en los blogs propios (quien tenga, of course, no hace falta abrirse uno pa enseñarlo) lo que se ha enviado y lo que se ha recibido, si se quiere.

e) Ya está.

¿Qué, quién se apunta, eh, eh, eh?

PD: Se admiten sugerencias de todo tipo, estilo "vaya mierda de proposición, déjate de chuminadas y trabaja", "¿y la fecha límite no podría trasladarse al 31 de diciembre?" o "ve de una vez a la pelu, que pareces mónica orange-tree".

Madre de dios hermoso, qué largo me ha quedado esto, voy a tener que cogerle de la sisa.

miércoles, 15 de junio de 2011

La reina de las empanadas

Bien, quien haya llegado hasta aquí en busca de la receta de las recetas, de la "ultimate" receta para una empanada, ya aviso que va equivocado. Ahora, si lo que busca es oír las tribulaciones de una madre-histérica-que-no-sabe-en-qué-día-vive y que por cerebro tiene una empanada, entonces lo ha clavao, éste es su sitio.
Pongo en antecedentes:

1) Misión de la semana (I): matricular a las niñas para el curso que viene (fecha y hora anotadas en la carpeta con los papeles que hay que entregar).
2) Misión de la semana (II): llevar a una de ellas a hacerle unas pruebas al hospital (fecha y hora anotadas en la carpeta correspondiente).
3) Misión de la semana (III): pedir hora con el gestor para hacer la RENTA (fecha y hora a concertar).

En fin, a primera vista no parece tan difícil, ¿no? Al fin y al cabo, lo tengo todo anotado, señalado, subrayado en colores y con postits por todas partes como buena controlfreak que soy. Pues bien, para seres con serias dificultades para el procesamiento cerebral como yo, es todo un reto.

Primero, el día de la matrícula (hora concertada a las 12:30), me paso la mañana mirando el reloj cada cinco minutos para que no se me pase. A la vuelta de llevar a las niñas al cole me paso por el gestor y quedo con él para el día siguiente (día 15) a las 12:30. Me pongo a currar y a las 11:00 me despisto un momento mirando no sé qué en el ordenador y cuando quiero darme cuenta son las 12:34. Salgo corriendo de casa, llamo por el camino al cole para disculparme por el retraso, llego sudando como un cerdo porque encima hace un sol de mil demonios y no hay ni una puñetera sombra en todo el camino y, cuando llego, la directora sale a recibirme con cara compungida.
--Pero si tenías hora para mañana --me dice.
--Que no, que no, que era hoy --respondo yo.
--Que no, que era mañana, lo tienes anotado en la carpeta --insiste ella.
--Que no, que es hoy, mira, de tu puño y letra, día... ¿15? ¿No es día 15? ¿Hoy es 14?
Tierra trágame. Risas forzadas. Chascarrillos de circunstancias. Miradas huidizas (la de la directora, pensando: "madreee, otra chiflada").
En fin, pa casa. Por el camino vuelvo a pasarme por el gestor para anular la cita para el día siguiente a la misma hora.

Segundo, el día del hospital (horas concertadas a las 8:20 y 8:24, placas y análisis de sangre, en ayunas), hago venir a mis padres para que me acompañen y se queden con una de ellas mientras entro con la otra a hacerse las pruebas. Salimos hipermegatemprano de casa, las niñas concienciadas, en ayunas, un helicóptero dando vueltas desde las 6 de la mañana, llegamos al tranvía. Esperamos. Y esperamos. Anuncian por megafonía que sólo funciona de Glòries a Sant Adrià. ¿Y a mí qué?, nos montamos. Ejem. Una parada y nos bajamos. La megafonía insiste: de Glòries a Sant Adrià. Aaaaaah, quieres decir que sólo funciona de Glòries a Sant Adrià, claaaaro. En fin, corre que te corre a buscar un transporte alternativo, el autobús. Mis padres a paso de abuelo relajao (que no es una crítica, mama, que te conozco), yo a paso de madre histérica (pensando en las rodillas de mi pobre madre). Esperamos. Subimos al autobús. Al autobús del infierno, debería decir, porque el conductor se había levantando creyéndose Fermando Alonso. Llegamos al hospital, llegamos al servicio de radiología, entregamos los papeles.
--Uy, pero si esto es mañana --me dice la recepcionista.
--¿Cómo? ¿Mañana? --pregunto yo, temiéndome lo peor, que se me haya licuado el cerebro.
--Sí, mañana día 16 --insiste, con expresión compasiva (seguramente pensando: "madreeee, otra chiflada").
En fin, pal cole. Eso sí, primero paramos a desayunar como Dios manda, que mis princis están en ayunas. Yogur, medio donut de chocolate y rapiñamiento de mi bocata.

Vale, yo creo que no hase falta disir nada más.

lunes, 6 de junio de 2011

¡Por mis cojines!

¡Síiiiiiiiiiiiiiiiii, me he sentado a coser! Bueno, en realidad, antes del cojín que os enseñaré enseguida, había cosido a todo correr una chorradita para regalo que ya os enseñaré cuando su dueña le saque fotos y me las mande. Eso o hacer más chorraditas por el estilo, hacerles fotos y regalarlas. Algo que, conociéndome, sospecho que sucederá. Qué vicio.
Bueno, a lo que iba, que este finde, mientras las princis dormían su siesta, decidí coser un cojín a toda prisa, una idea a la que llevaba dándole vueltas hacía tiempo. Más que nada porque los cojines de casa dan grima (claro, que comprando la funda en los chinos, tampoco les puedo pedir mucho más). En fin, que busqué por internet cojines y vi varios que me gustaron mucho, por lo que decidí emular uno de ellos y lo que se suponía que iba a ser un proyecto rápido y sencillo se convirtió en una pesadilla para alguien que no tiene ni idea de combinar colores, estampados y que podría ser coronada reina de los daltónicos funcionales.
Aquí os presente el primero de lo que espero que sea una serie de cojines:


La inspiración, aquí. Que sí, que en el tutorial, además, lo explica todo, pero yo me quedé con la foto y, a partir de ahí, fue imaginando cómo lo había cosido. Conclusión: la parte frontal tiene un pase, pero la trasera... Aix, en fin, aquí está.
Sí, hice una parte demasiado corta y tuve que añadirle un trozo después. Además, el añadido TAMBIÉN fue demasiado corto y se abría, de modo que tuve que coserte un par de "botoncitos" para que se mantuviera en su sitio. Que no me disgusta, eh, que tiene su qué. Además, me encantan estos botones, por no llamarlos platos de sopa, porque mira que son grandes...

Por fin, por fin!!!

Hace ya algún tiempo, surcando las aguas del Mar Internáteo, visité un blog de costura (de hecho, conocí a sus creadoras en una feria del Hobby y les compré un kit para hacer un álbum con que estudiar los colores... que sigue escondido en algún rincón de casa, el muy ladino, y no quiere aparecer. Podéis visitarlo aquí, es impresionante lo que hacen, lo prometo) que, a su vez, me llevó a un blog de una joven artista de cuya obra me enamoré al instante (podéis disfrutar de su obra aquí). Luego, pocas semanas después, me enteré de que el primer blog pertenecía a la madre y a la tía de la artista.
Bueno, a lo que iba, visitando el blog de Mireia, vi que había creado una colección titulada "SiestaTime" y que era "customizable". Así que, ni corta ni perez-osa, me puse en contacto con ella y le encargué uno de mi familia como regalo del padre para mi maromo y... Os dejo el resultado. Wow, wow, wow, superó con creces todas mis expectativas.
De hecho, quedé tan contenta que enseguida pensé que cualquier persona querría tener uno, pero una en concreto más que nadie, mi cabra loca, y por varias razones.
1) Mi maromo y yo no solemos compartir el lecho con las princis, pero CabraLoca sí, y sería un reflejo verídico de la realidad.
2) CabraLoca es una artistaza pirada por la pintura y los colores y esta obra le venía "que ni pintada" (¡juas, qué chispa tengo, neng!).
3) Al ser customizable, podía pedirle a Mireia cualquier adición especial al cuadro (aunque ella siempre se guarda la potestad de añadir o no detalles. Al fin y al cabo, la obra es suya).
4) CabraLoca es una exhibicionista nata, por lo que supuse que nada le gustaría más que aparecer en bolingas en un cuadro.
De modo que siendo el cumpleaños de CabraLoca en abril, decidimos (el grupito de sospechosas habituales y yo) regalarle un SiestaTime featuring her family. Lo que, evidentemente, ha retrasado la publicación de este post, ya que no quería levantar la liebre antes de tiempo.
Y este es el resultado:
Sí, la nariz de payaso fue una petición especial que afortunadamente caló. No, los calcetines del CabraConsorte no se solicitaron, pero son descojonantes y, creo, muy adecuados. Y los Cabritillos son lo más.
En fin, que desde aquí (tal como ya lo hice en persona) quiero darle las gracias encarecidamente a Mireia Sala y animarla a seguir adelante, a que no se desanime y a que siga creando. Con ese don, casi está obligada a hacerlo.
Btw, Mireia tiene una tiendecita en Etsy donde podéis admirar y financiar su obra presente y futura.

martes, 15 de febrero de 2011

Los 3 cerditos y el lobo


Érase una vez...

Que nooo, que ya sé que conocéis el cueeento, pero lo que seguro que no conocéis es a estos simpáticos amiguitos que dentro de 24 horas acabarán estrujados en las manos de mis churumbelas. ¿Y por qué tendrán que esperar hasta mañana? Porque mañana... ¡ES SU CUMPLEAÑOS! ¡WOW! Sí, ya sé que esto también lo sabíais porque no paro de dar la tabarra con el tema, pero por si todavía hay por ahí algún despistao...
En fin, que estando yo debatiéndome entre hacerles una corona cumpleañera o una guirnalda de celebración, me di de bruces con este tutorial de aquí para unas marionetas de dedo y no pude resistirme, claro (sobre todo, teniendo en cuenta que hice una corona de prueba que ellas no tuvieron ningún problema en dejarme claro que odiaban, las muy...). Bueno, no me enrollo más y os dejo unas imágenes.


Son muy fáciles de hacer, lo prometo. Creo que hacía mucho tiempo que no me divertía tanto haciendo algo y la sorpresa de que resultaran tan sencillas ayudó mucho. El tutorial te recomienda polar marrón o negro para el lobo, pero, en fin, yo sólo tenía restos de estos dos colores, así que un lobo lila. No quiero saber qué tendrá que decir el Vaticano al respecto (teniendo en cuenta el caso Tinky Winky).


También he de confesar que, a pesar de la sencillez de la confección, fui incapaz de comprender cómo se hacía el morro del lobo. Eh, sé inglés, lo juro, al menos lo suficiente para entender las instrucciones, pero de los 7 intentos de morro, ninguno salió bien, así que tiré por la tangente y acabé haciendo un tubo y a correr. En cualquier caso, estoy muy orgullosa de mi lobo.

No sé si en el mismo tutorial explica cómo hacer las casas (creo que sí), pero yo decidí hacer mi propia versión, que es básicamente dibujar unas casas en cartulina y arreando. Después sólo tienes que meterlo todo en una bolsa, hacerle una etiqueta y ¡Tachán! Eh, queda aparente, ¿eh?


Vale, de acuerdo, queda más aparente si no cierras el paquete demasiado pronto y te olvidas de meter las casas, porque entonces tienes que despegarlo, meter las casas y volverlo a pegar, y procurar que no te quede torcido, porque si no tendrás que volver a despegarlo y procurar no arrancar la cartulina, porque entonces tendrás que volverla a imprimir y volverla a pegar, etc. Que no digo que me haya pasado a mí, eh, noooo... (Gracias, mane, por la "maravillosa" idea de pegar la bolsa cuando podría haberle encasquetao dos grapas y andando. No sabes cuáaaanto te lo agradezco. Ejem.)

domingo, 13 de febrero de 2011

Algún día, ¡algún día...!

En fin, si tuviera que hacer una lista de los proyectos empezados y abandonados a la mitad, no acabaría nunca. O si os enseñara la lista de los que quiero hacer, pues tampoco. De hecho, por lo general los voy guardando en una carpeta llamada "Proyectos" (soy de un original que espanta) y me puse a contarlos (yo no, el ordenador) y sí, hay muchos repetidos, es decir, puedo guardar 5 tutoriales distintos para la misma cosa, pero en total tengo... ¡¡¡626!!! proyectos pendientes. Ejem. No es que me falte tiempo, me faltan vidas.
Aix, bueno, uno de esos empezados con mucha ilusión y aparcados a la mitad es un alfabeto para mis churumbelas. Primero pensé en comprarlos por internet y ahorrarme quebraderos de cabeza, pero luego vi otros y otros y otros y pensé: ¡¡¡Eh, ¿por qué no se lo hago yo?!!! Claaaro, como me sobre el tiempo.
Estos son algunos encontrados por internet:


1. Nicole Maubert (aquí)
2. Children Inspire Design (aquí)

En fin, el tiempo no me sobra, pero sí espacio en los agujeros de los que se me han caído varios tornillos. Así que, sí, me puse a hacerles un alfabeto, en el ordenador, con un programa parecido al Potochó, pero que no es el Potochó, sin saber diseño gráfico, aunque con muchas ganas de aprender a dibujar digitalmente, en plan autodidacta (juas), y hacer uno en catalán y otro en castellano. Ole mis güevos.

Bueno, pues os dejo una muestra de unos cuantos de los que llevo hechos hasta ahora.





Y una petición: ¿a alguien se le ocurre qué animales puedo dibujar que empiecen por las letras Q, U, W, X y Y, tanto en catalán como en castellano? ¿Eh?
Ah, sí, y también con I, LL, M y N (que ya los tengo hechos, pero no me acaban de gustar).

jueves, 10 de febrero de 2011

Y seguimos para bingo...

Ejem, aunque pueda parecer que no me dedico a otra cosa, nada más lejos de la realidad. Esta avalancha de posts se debe únicamente a mi carácter obsesivo compulsivo, así que, no temáis, seguramente la semana que viene se me habrá pasado la neura y no volveré a colgar nada hasta de aquí a un año.
Pues hale, aquí viene otro mini-proyectos de los que se hacen en un decir jesús y es tan fácil y sencillo que una no acaba de entender por qué no se le ha ocurrido antes.
Vamos allá.

Título: Almohadillas para tirantes
Inspiración (o a quién se lo he vuelto a copiar): pues a una mujer que hace de todo con lo primero que pilla por casa, es mi heroína sin lugar a dudas. Su blog es de referencia obligada (obsessivelystitching.blogspot.com) y éste es el tutorial para las almohadillas. Más fácil, imposible.
Para aquellos que tienen la tela perfecta y ciertos reparos para utilizar los agarraderos de cocina para confeccionarlas, aquí hay otro tutorial donde explica cómo hacerse unos protectores la mar de prácticos.
Ahora que lo pienso, también podría hacerme unas para el coche... Ay, quita, quita, que me pierdo.
Tiempo empleado en la confección: ¿5 minutos?

Y el testimonio gráfico:


Claro, en pleno invierno no tienen mucho sentido, porque como los tirantes les rocen llevando dieciocho mil prendas de ropa encima... Ni la princesa del guisante. Así que habrá que esperar al verano para que mis modelos preferidas puedan lucir los protectores.
Aunque no sé si en verano seguirán yendo en carrito, porque ya serán muy mayores... Esas madres de niños con edades superiores a los 2,5 años, ¿qué opináis?
Al final me va a pasar como con la cinta para el chupete que... ¡Un momento! ¡No os he enseñado la cinta del chupete! ¡Pero en qué estaré pensando! Bueno, mejor lo dejo para mañana antes de que me corráis a gorrazos. ¡Hablando de gorrazos...! Que noooooooo, que es broma, aunque algo me ronda, que conste.


 Ah, y esto es algo que está hecho desde... puf, un montón de tiempo. Seguramente lo hice justo cuando no lo necesitaban, así es mi timing.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Arguiñanos del mundo, ¡temblad!

Sí, señor, y con este post he conseguido batir mi récord del año pasado ¡y todavía quedan diez meses por delante! Estoy que me salgo. Vale, de acuerdo, en realidad el 90% de los posts de 2011 publicados hasta la fecha corresponden a cositas hechas el año pasado, pero no vamos a ser tan pejigueros, ¿eh?

En fin, se trata de una de las creaciones de las que más orgullosa estoy. ¿Por qué? Porque también es una de las que más tiempo me ha llevado, exactamente... ¡4 meses! Sí, por si alguien se preguntaba cuándo narices coso, pues de noche, evidentemente, de las 21:00 a las 22:00 (con suerte), de ahí mi velocidad hiperespacial.

Título: Delantal y gorro de cocinera (iba a poner algo chisposo en honor al año nuevo chino del conejo, tipo "A-delantal pol la izquielda, que me tenéis hasta el golo", pero comprendo que sólo le haría gracia a mis fans más incondicionales, los klingons).
Inspiración (de ánde lo he sacao): En realidad he empleado varios tutoriales y he elegido lo mejor que me ha parecido de todos ellos, un poco de aquí y un poco de allá. El delantal, de aquí, y el gorro de aquí, pero por internet pulula una miríada de tutoriales para ambas cosas, I promise.
Tiempo empleado en su confección: jajajaja, ¿el real? No queráis saberlo. Sobre todo teniendo en cuenta que al final lo desmonté todo y volví a hacerlo desde el principio porque no me gustaba. Sí, masoca que es una.

¡Fotos, fotos, fotos! Vale, vale, ya voy (como veis, tengo un mundo interior muy habitado).

El delantal de mi hermosa Maria


Los dibujos están impresos. Sí, sí, con impresora de inyección de tinta directamente sobre la tela, tal cual. La idea está sacada de internet, por supuesto, y los dibujos en sí, de aquí. Total, que lo único que tienen de original es la flor que les he añadido y el texto del bocadillo. Por si no se lee bien, en el de Maria pone "Más galletas" (no hase falta disirr nada masr) y en el de Lucía "Tengo hambre" (en honor a esos cánticos que entona después de acabarse el postre, cuando es incluso capaz de pedir ¡pescado!). 

Ah, sí, no os había dicho que son reversibles, ¿verdad? Pues sí, lo son. Hale, más fotos.


También es cierto que podría haberlos planchado, pero ¿acaso serían entonces mis delantales? ¡No!

El delantal de mi hermosa Lucía



Los bolsillos de este lado están bordados.
Es que a una se le antoja perder el tiempo de una manera...
Ah, y los gorros, que se me olvidaban. Que así, en la foto, no lucen nada, pero en sus preciosas cabecitas...


Y ahora, por fin, lo que todos estabais esperando, que yo lo sé, las dos cocineras más guapas del mundo mundial pertrechadas para iniciar una nueva jornada de duro trabajo.

Lucía Arguiñana
Maria Adriana
¡Esto es todo, esto es todo, esto es todo amigos!