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lunes, 6 de junio de 2011

¡Por mis cojines!

¡Síiiiiiiiiiiiiiiiii, me he sentado a coser! Bueno, en realidad, antes del cojín que os enseñaré enseguida, había cosido a todo correr una chorradita para regalo que ya os enseñaré cuando su dueña le saque fotos y me las mande. Eso o hacer más chorraditas por el estilo, hacerles fotos y regalarlas. Algo que, conociéndome, sospecho que sucederá. Qué vicio.
Bueno, a lo que iba, que este finde, mientras las princis dormían su siesta, decidí coser un cojín a toda prisa, una idea a la que llevaba dándole vueltas hacía tiempo. Más que nada porque los cojines de casa dan grima (claro, que comprando la funda en los chinos, tampoco les puedo pedir mucho más). En fin, que busqué por internet cojines y vi varios que me gustaron mucho, por lo que decidí emular uno de ellos y lo que se suponía que iba a ser un proyecto rápido y sencillo se convirtió en una pesadilla para alguien que no tiene ni idea de combinar colores, estampados y que podría ser coronada reina de los daltónicos funcionales.
Aquí os presente el primero de lo que espero que sea una serie de cojines:


La inspiración, aquí. Que sí, que en el tutorial, además, lo explica todo, pero yo me quedé con la foto y, a partir de ahí, fue imaginando cómo lo había cosido. Conclusión: la parte frontal tiene un pase, pero la trasera... Aix, en fin, aquí está.
Sí, hice una parte demasiado corta y tuve que añadirle un trozo después. Además, el añadido TAMBIÉN fue demasiado corto y se abría, de modo que tuve que coserte un par de "botoncitos" para que se mantuviera en su sitio. Que no me disgusta, eh, que tiene su qué. Además, me encantan estos botones, por no llamarlos platos de sopa, porque mira que son grandes...

Por fin, por fin!!!

Hace ya algún tiempo, surcando las aguas del Mar Internáteo, visité un blog de costura (de hecho, conocí a sus creadoras en una feria del Hobby y les compré un kit para hacer un álbum con que estudiar los colores... que sigue escondido en algún rincón de casa, el muy ladino, y no quiere aparecer. Podéis visitarlo aquí, es impresionante lo que hacen, lo prometo) que, a su vez, me llevó a un blog de una joven artista de cuya obra me enamoré al instante (podéis disfrutar de su obra aquí). Luego, pocas semanas después, me enteré de que el primer blog pertenecía a la madre y a la tía de la artista.
Bueno, a lo que iba, visitando el blog de Mireia, vi que había creado una colección titulada "SiestaTime" y que era "customizable". Así que, ni corta ni perez-osa, me puse en contacto con ella y le encargué uno de mi familia como regalo del padre para mi maromo y... Os dejo el resultado. Wow, wow, wow, superó con creces todas mis expectativas.
De hecho, quedé tan contenta que enseguida pensé que cualquier persona querría tener uno, pero una en concreto más que nadie, mi cabra loca, y por varias razones.
1) Mi maromo y yo no solemos compartir el lecho con las princis, pero CabraLoca sí, y sería un reflejo verídico de la realidad.
2) CabraLoca es una artistaza pirada por la pintura y los colores y esta obra le venía "que ni pintada" (¡juas, qué chispa tengo, neng!).
3) Al ser customizable, podía pedirle a Mireia cualquier adición especial al cuadro (aunque ella siempre se guarda la potestad de añadir o no detalles. Al fin y al cabo, la obra es suya).
4) CabraLoca es una exhibicionista nata, por lo que supuse que nada le gustaría más que aparecer en bolingas en un cuadro.
De modo que siendo el cumpleaños de CabraLoca en abril, decidimos (el grupito de sospechosas habituales y yo) regalarle un SiestaTime featuring her family. Lo que, evidentemente, ha retrasado la publicación de este post, ya que no quería levantar la liebre antes de tiempo.
Y este es el resultado:
Sí, la nariz de payaso fue una petición especial que afortunadamente caló. No, los calcetines del CabraConsorte no se solicitaron, pero son descojonantes y, creo, muy adecuados. Y los Cabritillos son lo más.
En fin, que desde aquí (tal como ya lo hice en persona) quiero darle las gracias encarecidamente a Mireia Sala y animarla a seguir adelante, a que no se desanime y a que siga creando. Con ese don, casi está obligada a hacerlo.
Btw, Mireia tiene una tiendecita en Etsy donde podéis admirar y financiar su obra presente y futura.

jueves, 2 de diciembre de 2010

"Hacer calceta mola", según El País

Pues sí, qué sorpresa al echar una ojeada al periódico esta mañana y encontrarme con esta noticia. Aún más teniendo en cuenta que estoy subscrita a su blog (no al de El País, sino al de El costurero), uno de los pocos blogs en español que recogen lo que considero un nuevo boom en costuritas, olvidando el típico y tópico patchwork tradicional (que no digo que no esté bien) y adecuando el prurito que a una le entra de hacer sus propias cositas a los tiempos en que vivimos. Vamos, lo que sería el handmade ése, o el DIY (que nada tiene que ver con un DIU, aunque lo primero que leas sea eso, ni con decir yé [DI Y, qué chispa tengo], ni con una canción de Village People).
En realidad, si buscas monstruos lingüísticos, pásate una tarde con mi hermana (que trabaja para una marca de ropa "rompedora" con sede en Barcelona) y se te pondrán los pelos como escarpias. Para muestra, un botón: ellos ya pasan del handmade, por favor, qué término más antiguo, ellos ya van por el handcreado. Sí, sí, tal cual, handcrean, en plan híbrido bicefálico.
Si es que no pasan más cosas porque Pérez Reverte no quiere.