¡Síiiiiiiiiiiiiiiiii, me he sentado a coser! Bueno, en realidad, antes del cojín que os enseñaré enseguida, había cosido a todo correr una chorradita para regalo que ya os enseñaré cuando su dueña le saque fotos y me las mande. Eso o hacer más chorraditas por el estilo, hacerles fotos y regalarlas. Algo que, conociéndome, sospecho que sucederá. Qué vicio.
Bueno, a lo que iba, que este finde, mientras las princis dormían su siesta, decidí coser un cojín a toda prisa, una idea a la que llevaba dándole vueltas hacía tiempo. Más que nada porque los cojines de casa dan grima (claro, que comprando la funda en los chinos, tampoco les puedo pedir mucho más). En fin, que busqué por internet cojines y vi varios que me gustaron mucho, por lo que decidí emular uno de ellos y lo que se suponía que iba a ser un proyecto rápido y sencillo se convirtió en una pesadilla para alguien que no tiene ni idea de combinar colores, estampados y que podría ser coronada reina de los daltónicos funcionales.
Aquí os presente el primero de lo que espero que sea una serie de cojines:
La inspiración, aquí. Que sí, que en el tutorial, además, lo explica todo, pero yo me quedé con la foto y, a partir de ahí, fue imaginando cómo lo había cosido. Conclusión: la parte frontal tiene un pase, pero la trasera... Aix, en fin, aquí está.

