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miércoles, 30 de mayo de 2012

39

Hoy cumplo 39 años. Treinta y nueve. Treinta-y-nueve. Un porrón. Cumplir años nunca me ha importado y sigue sin hacerlo, pero hoy me ha dado por recapitular y he descubierto algo, no me recuerdo con 19, ni con 29, de hecho, no me recuerdo ni con 38. Como mucho de ayer. Y no estaba mal. Puede que suene a topicazo, pero a medida maduro (¡ja!) me siento más a gusto conmigo. Sí, lo digo sin reparo ni vergüenza, me gusto. Mejor dicho, me acepto. Pero me acepto bien. Claro que me gustaría ser más lista, más valiente, menos culona, más abierta, más de esto y menos de aquello, pero nadie es perfecto. Y lo asumo. Y hago lo que puedo con lo que hay. Y me gusta.
Vaya ñoñería de post.
Y eso que hoy me he levantado con el cuerpo destemplao después de soñar que Maria se convertía en un zombi.
No sus riáis, desalmados. Que no os pase a vosotros.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

The Sound of Music

Resulta que dentro de unos días es Santa Cecilia (22 de noviembre para más datos) y en el cole de Pin y Pon han pedido a las familias que lleven todo tipo de recipientes para hacer instrumentos musicales o llevarlos ya hechos de casa. Nosotros, como respetables control freaks que somos, y a mucha honra, nos pusimos manos a la obra y el primer día llevaron unas preciosas maracas hechas con botellas de plástico y macarrones (no hay fotos, sorry) decoradas con pegatinas, que fueron la sensación (básicamente porque nadie más había llevado nada).
Pero hoy, hoy... MUAJAAAJAAAJAA. Hoy Pin y Pon han batido récords de molonismo porque ayer ayudaron a su madre a perpetrar:


a) Unas preciosas pulseras-tobilleras-cascabeleras.

Vale, la cosa fue así, mientras Lucilei iba ensartando las cuentas con toda la paciencia y la pericia del mundo, Marifly intentaba hacerles nuevos agujeros. Finalmente las tiró en la mesa y las miró de reojo con resquemor, como echándoles en cara que no se insertaran ellas solas.

b) Una magnífica guitarra Gibson Les Paul hecha a partir de una caja de pastillas para lavavajillas, gomas de pollo de colores y chinchetas de álbum (no sé cómo se llaman).



La idea está sacada de aquí y la confección corrió a cargo de la sra. osa (ya que había que utilizar cúter, gomas-proyectiles y chinchetas-saca-ojos, todo ello materiales altamente peligrosos en según qué manos).


c) La boooooooooooooooomba. Es decir, estos brutales tambores.




Hechos a partir de: una caja de lata de galletas, unos palillos chinos, cinta para colgarlo del cuello, cinta aislante y un bonito dibujo perpetrado por sus dueñas. Guoguoguó. Vale, igual no es pa tanto, pero nunca habíamos hecho un tambor.

Todo sea dicho, los tambores han estado a punto de provocar un levantamiento general en el cole, ya que todo el mundo quería ponérselos, tocarlos o hacerse con un palillo con el que defenderse si el motín iba a mayores. Un exitazo, vaya. 

Y menos mal que mañana es el último día para llevar cosas o al final acabaría buscando un tutorial para hacer toda la sección de viento y cuerda.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cookies para mis cuquis

Vale, el título es cursi donde lo haya y casi me hace de arrojá, pero es que se me ha puesto a huevo.
Resulta que este último fin de semana hemos estado al borde del diluvio universal y como tiempo para construir una canoa pues como que no tenía, decidí que, si teníamos que morir, al menos lo haríamos con el estómago lleno. Así que les arreé a mis pitufas los delantales que les trajeron los Reyes (véase aquí) y yo me endilgué el que me había regalado la Reina (véase aquí) y nos dispusimos a preparar unas deliciosas galletas de colores inspiradas aquí. A continuación, un "Behind the scenes":



Y sí, Lucía siguió todas las instrucciones, apenas se manchó y podría decirse que se enamoró del molde en forma de flor y se aferró a él como si su vida dependiera de ello.
Y sí, Maria no atendió a ninguna, se embadurnó de harina hasta las pestañas (hasta el punto de casi confundirla con una galleta y meterla al horno) y podría decirse que consiguió crear nuevas formas a pesar de los moldes.

Pros de esta actividad:
* Te soluciona una tarde lluviosa.
* Les encanta, ya que pueden mancharse y pringarse todo lo que quieran.
* Alucinan con los colorantes alimentarios.

Contras de esta actividad:
* Padecer alzhéimer y olvidarte de comprar todos los ingredientes necesarios.
* Inventarte las cantidades por (véase punto anterior).
* Perder la dentadura al intentar hincarle el diente a una galleta ligeramente petrificada por (véanse los dos puntos anteriores).
* No utilizar suficiente colorante y descubrir que el calor tuesta el color, con lo que todas las galletas acaban del mismo color después de sacarlas del horno.

Eso sí, qué sorpresa al morderlas y descubrir que ¡habíamos hecho galletas mutantes! Color galleta por fuera, color mutante por dentro. Impagable.

Creo que volveremos a probar, aunque esta vez me aseguraré de tener todos los ingredientes, escurrir hasta la última gota de colorante y comprarle un traje de buzo a Maria.

miércoles, 15 de junio de 2011

La reina de las empanadas

Bien, quien haya llegado hasta aquí en busca de la receta de las recetas, de la "ultimate" receta para una empanada, ya aviso que va equivocado. Ahora, si lo que busca es oír las tribulaciones de una madre-histérica-que-no-sabe-en-qué-día-vive y que por cerebro tiene una empanada, entonces lo ha clavao, éste es su sitio.
Pongo en antecedentes:

1) Misión de la semana (I): matricular a las niñas para el curso que viene (fecha y hora anotadas en la carpeta con los papeles que hay que entregar).
2) Misión de la semana (II): llevar a una de ellas a hacerle unas pruebas al hospital (fecha y hora anotadas en la carpeta correspondiente).
3) Misión de la semana (III): pedir hora con el gestor para hacer la RENTA (fecha y hora a concertar).

En fin, a primera vista no parece tan difícil, ¿no? Al fin y al cabo, lo tengo todo anotado, señalado, subrayado en colores y con postits por todas partes como buena controlfreak que soy. Pues bien, para seres con serias dificultades para el procesamiento cerebral como yo, es todo un reto.

Primero, el día de la matrícula (hora concertada a las 12:30), me paso la mañana mirando el reloj cada cinco minutos para que no se me pase. A la vuelta de llevar a las niñas al cole me paso por el gestor y quedo con él para el día siguiente (día 15) a las 12:30. Me pongo a currar y a las 11:00 me despisto un momento mirando no sé qué en el ordenador y cuando quiero darme cuenta son las 12:34. Salgo corriendo de casa, llamo por el camino al cole para disculparme por el retraso, llego sudando como un cerdo porque encima hace un sol de mil demonios y no hay ni una puñetera sombra en todo el camino y, cuando llego, la directora sale a recibirme con cara compungida.
--Pero si tenías hora para mañana --me dice.
--Que no, que no, que era hoy --respondo yo.
--Que no, que era mañana, lo tienes anotado en la carpeta --insiste ella.
--Que no, que es hoy, mira, de tu puño y letra, día... ¿15? ¿No es día 15? ¿Hoy es 14?
Tierra trágame. Risas forzadas. Chascarrillos de circunstancias. Miradas huidizas (la de la directora, pensando: "madreee, otra chiflada").
En fin, pa casa. Por el camino vuelvo a pasarme por el gestor para anular la cita para el día siguiente a la misma hora.

Segundo, el día del hospital (horas concertadas a las 8:20 y 8:24, placas y análisis de sangre, en ayunas), hago venir a mis padres para que me acompañen y se queden con una de ellas mientras entro con la otra a hacerse las pruebas. Salimos hipermegatemprano de casa, las niñas concienciadas, en ayunas, un helicóptero dando vueltas desde las 6 de la mañana, llegamos al tranvía. Esperamos. Y esperamos. Anuncian por megafonía que sólo funciona de Glòries a Sant Adrià. ¿Y a mí qué?, nos montamos. Ejem. Una parada y nos bajamos. La megafonía insiste: de Glòries a Sant Adrià. Aaaaaah, quieres decir que sólo funciona de Glòries a Sant Adrià, claaaaro. En fin, corre que te corre a buscar un transporte alternativo, el autobús. Mis padres a paso de abuelo relajao (que no es una crítica, mama, que te conozco), yo a paso de madre histérica (pensando en las rodillas de mi pobre madre). Esperamos. Subimos al autobús. Al autobús del infierno, debería decir, porque el conductor se había levantando creyéndose Fermando Alonso. Llegamos al hospital, llegamos al servicio de radiología, entregamos los papeles.
--Uy, pero si esto es mañana --me dice la recepcionista.
--¿Cómo? ¿Mañana? --pregunto yo, temiéndome lo peor, que se me haya licuado el cerebro.
--Sí, mañana día 16 --insiste, con expresión compasiva (seguramente pensando: "madreeee, otra chiflada").
En fin, pal cole. Eso sí, primero paramos a desayunar como Dios manda, que mis princis están en ayunas. Yogur, medio donut de chocolate y rapiñamiento de mi bocata.

Vale, yo creo que no hase falta disir nada más.

martes, 15 de febrero de 2011

Los 3 cerditos y el lobo


Érase una vez...

Que nooo, que ya sé que conocéis el cueeento, pero lo que seguro que no conocéis es a estos simpáticos amiguitos que dentro de 24 horas acabarán estrujados en las manos de mis churumbelas. ¿Y por qué tendrán que esperar hasta mañana? Porque mañana... ¡ES SU CUMPLEAÑOS! ¡WOW! Sí, ya sé que esto también lo sabíais porque no paro de dar la tabarra con el tema, pero por si todavía hay por ahí algún despistao...
En fin, que estando yo debatiéndome entre hacerles una corona cumpleañera o una guirnalda de celebración, me di de bruces con este tutorial de aquí para unas marionetas de dedo y no pude resistirme, claro (sobre todo, teniendo en cuenta que hice una corona de prueba que ellas no tuvieron ningún problema en dejarme claro que odiaban, las muy...). Bueno, no me enrollo más y os dejo unas imágenes.


Son muy fáciles de hacer, lo prometo. Creo que hacía mucho tiempo que no me divertía tanto haciendo algo y la sorpresa de que resultaran tan sencillas ayudó mucho. El tutorial te recomienda polar marrón o negro para el lobo, pero, en fin, yo sólo tenía restos de estos dos colores, así que un lobo lila. No quiero saber qué tendrá que decir el Vaticano al respecto (teniendo en cuenta el caso Tinky Winky).


También he de confesar que, a pesar de la sencillez de la confección, fui incapaz de comprender cómo se hacía el morro del lobo. Eh, sé inglés, lo juro, al menos lo suficiente para entender las instrucciones, pero de los 7 intentos de morro, ninguno salió bien, así que tiré por la tangente y acabé haciendo un tubo y a correr. En cualquier caso, estoy muy orgullosa de mi lobo.

No sé si en el mismo tutorial explica cómo hacer las casas (creo que sí), pero yo decidí hacer mi propia versión, que es básicamente dibujar unas casas en cartulina y arreando. Después sólo tienes que meterlo todo en una bolsa, hacerle una etiqueta y ¡Tachán! Eh, queda aparente, ¿eh?


Vale, de acuerdo, queda más aparente si no cierras el paquete demasiado pronto y te olvidas de meter las casas, porque entonces tienes que despegarlo, meter las casas y volverlo a pegar, y procurar que no te quede torcido, porque si no tendrás que volver a despegarlo y procurar no arrancar la cartulina, porque entonces tendrás que volverla a imprimir y volverla a pegar, etc. Que no digo que me haya pasado a mí, eh, noooo... (Gracias, mane, por la "maravillosa" idea de pegar la bolsa cuando podría haberle encasquetao dos grapas y andando. No sabes cuáaaanto te lo agradezco. Ejem.)

jueves, 10 de febrero de 2011

Y seguimos para bingo...

Ejem, aunque pueda parecer que no me dedico a otra cosa, nada más lejos de la realidad. Esta avalancha de posts se debe únicamente a mi carácter obsesivo compulsivo, así que, no temáis, seguramente la semana que viene se me habrá pasado la neura y no volveré a colgar nada hasta de aquí a un año.
Pues hale, aquí viene otro mini-proyectos de los que se hacen en un decir jesús y es tan fácil y sencillo que una no acaba de entender por qué no se le ha ocurrido antes.
Vamos allá.

Título: Almohadillas para tirantes
Inspiración (o a quién se lo he vuelto a copiar): pues a una mujer que hace de todo con lo primero que pilla por casa, es mi heroína sin lugar a dudas. Su blog es de referencia obligada (obsessivelystitching.blogspot.com) y éste es el tutorial para las almohadillas. Más fácil, imposible.
Para aquellos que tienen la tela perfecta y ciertos reparos para utilizar los agarraderos de cocina para confeccionarlas, aquí hay otro tutorial donde explica cómo hacerse unos protectores la mar de prácticos.
Ahora que lo pienso, también podría hacerme unas para el coche... Ay, quita, quita, que me pierdo.
Tiempo empleado en la confección: ¿5 minutos?

Y el testimonio gráfico:


Claro, en pleno invierno no tienen mucho sentido, porque como los tirantes les rocen llevando dieciocho mil prendas de ropa encima... Ni la princesa del guisante. Así que habrá que esperar al verano para que mis modelos preferidas puedan lucir los protectores.
Aunque no sé si en verano seguirán yendo en carrito, porque ya serán muy mayores... Esas madres de niños con edades superiores a los 2,5 años, ¿qué opináis?
Al final me va a pasar como con la cinta para el chupete que... ¡Un momento! ¡No os he enseñado la cinta del chupete! ¡Pero en qué estaré pensando! Bueno, mejor lo dejo para mañana antes de que me corráis a gorrazos. ¡Hablando de gorrazos...! Que noooooooo, que es broma, aunque algo me ronda, que conste.


 Ah, y esto es algo que está hecho desde... puf, un montón de tiempo. Seguramente lo hice justo cuando no lo necesitaban, así es mi timing.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Arguiñanos del mundo, ¡temblad!

Sí, señor, y con este post he conseguido batir mi récord del año pasado ¡y todavía quedan diez meses por delante! Estoy que me salgo. Vale, de acuerdo, en realidad el 90% de los posts de 2011 publicados hasta la fecha corresponden a cositas hechas el año pasado, pero no vamos a ser tan pejigueros, ¿eh?

En fin, se trata de una de las creaciones de las que más orgullosa estoy. ¿Por qué? Porque también es una de las que más tiempo me ha llevado, exactamente... ¡4 meses! Sí, por si alguien se preguntaba cuándo narices coso, pues de noche, evidentemente, de las 21:00 a las 22:00 (con suerte), de ahí mi velocidad hiperespacial.

Título: Delantal y gorro de cocinera (iba a poner algo chisposo en honor al año nuevo chino del conejo, tipo "A-delantal pol la izquielda, que me tenéis hasta el golo", pero comprendo que sólo le haría gracia a mis fans más incondicionales, los klingons).
Inspiración (de ánde lo he sacao): En realidad he empleado varios tutoriales y he elegido lo mejor que me ha parecido de todos ellos, un poco de aquí y un poco de allá. El delantal, de aquí, y el gorro de aquí, pero por internet pulula una miríada de tutoriales para ambas cosas, I promise.
Tiempo empleado en su confección: jajajaja, ¿el real? No queráis saberlo. Sobre todo teniendo en cuenta que al final lo desmonté todo y volví a hacerlo desde el principio porque no me gustaba. Sí, masoca que es una.

¡Fotos, fotos, fotos! Vale, vale, ya voy (como veis, tengo un mundo interior muy habitado).

El delantal de mi hermosa Maria


Los dibujos están impresos. Sí, sí, con impresora de inyección de tinta directamente sobre la tela, tal cual. La idea está sacada de internet, por supuesto, y los dibujos en sí, de aquí. Total, que lo único que tienen de original es la flor que les he añadido y el texto del bocadillo. Por si no se lee bien, en el de Maria pone "Más galletas" (no hase falta disirr nada masr) y en el de Lucía "Tengo hambre" (en honor a esos cánticos que entona después de acabarse el postre, cuando es incluso capaz de pedir ¡pescado!). 

Ah, sí, no os había dicho que son reversibles, ¿verdad? Pues sí, lo son. Hale, más fotos.


También es cierto que podría haberlos planchado, pero ¿acaso serían entonces mis delantales? ¡No!

El delantal de mi hermosa Lucía



Los bolsillos de este lado están bordados.
Es que a una se le antoja perder el tiempo de una manera...
Ah, y los gorros, que se me olvidaban. Que así, en la foto, no lucen nada, pero en sus preciosas cabecitas...


Y ahora, por fin, lo que todos estabais esperando, que yo lo sé, las dos cocineras más guapas del mundo mundial pertrechadas para iniciar una nueva jornada de duro trabajo.

Lucía Arguiñana
Maria Adriana
¡Esto es todo, esto es todo, esto es todo amigos!

martes, 8 de febrero de 2011

Oops, I dit it again...

Yep, y sin quererlo. Me explico, hace poco (muy, muy poco) fue el cumple de mi hermana (la de verdad, la de sangre, si queréis que me ponga melodramática) Y, además, también hace poco (muy, muy poco) que se sacó el carnet de conducir. Therefore, ¿cuál era mi intención? La misma de siempre que se acercan los cumples de familiares y amigos: hacerles algo bonito con mis propias manitas. Y ¿qué es lo que suele ocurrir? 

1) Que me paso semanas pensando qué, decidiendo cuándo, encontrando el cómo y finalmente aparcando el proyecto (aparcando esta vez viene al pelo, ya que quería hacerle un bonito pastel en forma de coche. Sí, en plan cumple infantil. Tampoco os voy a decir cuántos cumple. Es muy mayor de edad, eso sí).

2) Que acabo haciendo lo que quería hacer, pero en una infinitésima parte del tiempo que pensaba emplear (y aquí viene la razón de este post).

Sí, he vuelto a lograrlo, he vuelto a entregar un regalo de cumpleaños terminado cinco minutos antes de que la persona ojomeneada apareciera por mi casa, sin envoltorio ni ná (el regalo, no la persona, que venía convenientemente vestida). Y aquí está la muestra (no de que viniera vestida, del regalo. Es que hay que explicarlo todo, de verdad...):


¡Un apoyamóviles! Guau, qué original... (ejem). Bueno, es que es rápido de hacer, sencillo y útil. Perfecto para cuando no tienes tiempo de ná. Lástima que me olvidara de alguna costura y, una vez relleno, tuviera que descoserlo, vaciarlo, coser la costura, volverlo a rellenar y a coser. En fin, un proyecto rápido siempre que una no tenga alzhéimer.


No, no es el móvil de la mane, es el mío. Esta vez sí me ha dado tiempo a hacer fotos antes de dárselo a su actual dueña, y por "me ha dado tiempo" me refiero a que sonaba el telefonillo cuando he apretado el disparador por última vez. Esto es vivir al límite y lo demás son tonterías.

Btw, ¡FELIZ CUMPLEAÑOS, SIS! Te quiero.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

¡Filí Navidal!

We wish you a merry Xmas,
We wish you a merry Xmas,
We wish you a merry Xmas,
And a Happy New Yeeeeeah.

Y pa muestra, un botón...


Personalize funny videos and birthday eCards at JibJab!

martes, 23 de noviembre de 2010

¿Por qué los días no tendrán 50 horas?

Pues eso. Por mucho prurito costurero que tenga, que más que prurito ya es mono, no hay manera de sacar el tiempo por ninguna parte y si consigo dar una puntada al día, ya me puedo dar con un canto en los dientes (ya no digamos ponerme frente a la máquina de coser a las 9 de la noche). En fin, que como desde hace muuuuuuucho tiempo no he hecho nada digno de enseñar, creo que voy a enseñar lo único digno que he hecho. Así al menos le quito las telarañas a este blog.


Ah, sí, ahora lo recuerdo, hace siglos acabé una manta. Ah, y le puse unas aplicaciones a las bolsas del cole de mis pitufas. Ah, y en unas camisetas de mi precioso ahijado & bro. Aix, ahora sólo tengo que encontrar el tiempo para hacer fotos a todo eso. ¡Ja!

jueves, 12 de noviembre de 2009

Grandes clásicos

Hay costumbres de las que uno no puede desprenderse y, ¡voto a bríos!, buenas son. Preparar comida por si sobreviene una nueva era glacial, sin ir más lejos. Aunque, todo sea dicho, con la llegada de las oseznas, las buenas costumbres han variado un poquito y ahora les toca a Osotorpon y a Yogui procurarse el alimento diario, mientras que ellas tienen el suyo asegurado durante dos semanas como mínimo. Y si no, para muestra un botón:
Efestivamente, nada más y nada menos que 14 raciones dobles de papilla de verduras con pollo (7 dobles) y ternera (las otras 7 dobles). Y cuando toque pescado, pues otras 7 dobles, y cuando toque conejo, pues otras 7. Y así hasta el infinito o la siguiente glaciación. Esto es un no parar, señores. Los de la verdulería han flipado con la compra de esta semana: "A ver, póngame... 2 kilos de calabaza, 2 kilos de calabacín, 2 kilos de judía verde..."
Osotorpon y Yogui no encuentran palabras para agradecerles al Sr. Congelador y al Sr. Microondas su existencia y se congratulan del servicio que prestan a la comunidad, como mínimo a la comunidad osuna.
Y ahora, a acumular grasa, que se acerca la hibernación.

lunes, 9 de marzo de 2009

Mamá osa despierta de su letargo con dos cachorritas

A pesar de que todavía debía llegar la primavera para que Pin y Pon asomaran la cabeza, ellas, tan impacientes como su madre, decidieron hacerlo antes. ¿Por qué iban a esperar a que se deshicieran los polos y su madre despertara del letargo invernal? Hala, dicho y hecho. Lucía y María abrieron sus preciosos ojitos al mundo el día 16 de febrero de 2009, a las 33 semanas de gestación. Lucía, mi lechoncito, pesó cerca de 1.800 gr y María, mi pulguita, cerca de 1.100. De todas maneras, como una imagen vale más que mil palabras, aquí dejo una que creo que resume toda la felicidad que se puede sentir en estos momentos.

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jueves, 26 de abril de 2007

Cabriolas

Ole, ole y ole! Deseo dedicar el blog de hoy a una de las personas que más quiero sobre la faz de este planeta: MI CABRA LOCA. Ay, cabrita, las cosas que hemos pasado juntas... Cuántas risas, cuántos lloros, cuántos secretos compartidos, cuántos viajes, cuántos proyectos comunes, cuántos enfurruñamientos, cuántas reconciliaciones, cuántos achuchones... Pero sobre todo, cuánto amoooooooooooooooool. Que sepas que le das color a mi vida.
Para mi cabrita, que hoy nos cumple un año más.


Btw, sí, la foto es de hace varios años, pero me encanta. Creo que es la única en la que salimos ambas dos sin hacer el monguis ni sacar la lengua. Todo un reto en nuestro caso. Un caso perdido. Ah, y una advertencia, si vuestros amigos os invitan a comer una paella el día de vuestro cumple... ¡Salid corriendo, es una trampa!