miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cookies para mis cuquis

Vale, el título es cursi donde lo haya y casi me hace de arrojá, pero es que se me ha puesto a huevo.
Resulta que este último fin de semana hemos estado al borde del diluvio universal y como tiempo para construir una canoa pues como que no tenía, decidí que, si teníamos que morir, al menos lo haríamos con el estómago lleno. Así que les arreé a mis pitufas los delantales que les trajeron los Reyes (véase aquí) y yo me endilgué el que me había regalado la Reina (véase aquí) y nos dispusimos a preparar unas deliciosas galletas de colores inspiradas aquí. A continuación, un "Behind the scenes":



Y sí, Lucía siguió todas las instrucciones, apenas se manchó y podría decirse que se enamoró del molde en forma de flor y se aferró a él como si su vida dependiera de ello.
Y sí, Maria no atendió a ninguna, se embadurnó de harina hasta las pestañas (hasta el punto de casi confundirla con una galleta y meterla al horno) y podría decirse que consiguió crear nuevas formas a pesar de los moldes.

Pros de esta actividad:
* Te soluciona una tarde lluviosa.
* Les encanta, ya que pueden mancharse y pringarse todo lo que quieran.
* Alucinan con los colorantes alimentarios.

Contras de esta actividad:
* Padecer alzhéimer y olvidarte de comprar todos los ingredientes necesarios.
* Inventarte las cantidades por (véase punto anterior).
* Perder la dentadura al intentar hincarle el diente a una galleta ligeramente petrificada por (véanse los dos puntos anteriores).
* No utilizar suficiente colorante y descubrir que el calor tuesta el color, con lo que todas las galletas acaban del mismo color después de sacarlas del horno.

Eso sí, qué sorpresa al morderlas y descubrir que ¡habíamos hecho galletas mutantes! Color galleta por fuera, color mutante por dentro. Impagable.

Creo que volveremos a probar, aunque esta vez me aseguraré de tener todos los ingredientes, escurrir hasta la última gota de colorante y comprarle un traje de buzo a Maria.

2 comentarios:

AbraLaCabra dijo...

soy tu flan número uno. Me encanta tu energía para hacer actividades con las peques y flipo con Lucía

mane dijo...

Eh! Pues las galletas mutantes con sorpresa dentro molan mogollón! Eso sí, 'biese pagao por veros por un abujerito mientras estabais en plan extreme arguiñanas... ;)