martes, 19 de mayo de 2009

Prurito costurero

La verdad es que es muy curioso esto de ser madre. Siempre voy quejándome de que no tengo tiempo para nada, pero en cambio, al echar la vista atrás, me doy cuenta de durante las primeras semanas de Pin y Pon he tenido un huequecito para hacer un par de cosillas (eso sí, súper simples), terminar otra que tenía empezada hacía siglos y empezar una que no sé cuándo voy a terminar. Y es ahora cuando me doy cuenta de que no tengo tiempo, aunque no se puede decir que mis preciosas ositas no duerman sus buenas horas, por lo que no sé qué será de mí cuando realmente no tenga tiempo. Es decir, de aquí a unos meses de nada, en cuanto mis oseznas empiecen a reconocer el terreno por su cuenta y su papá (el oso Yogui) y yo nos volvamos medio locos detrás de ellas para que no rasquen los muebles con las zarpas y utilicen el lavabo en vez de ir marcando territorio por los rincones de la cueva. En fin, no me enrollo más y vamos a lo que vamos, que es ni más ni menos que subir ese par de cosillas que he conseguido hacer en este tiempo. Aunque he de admitir que, además del prurito costurero que nunca me ha abandonado, el acicate auténtico ha sido hacerle algún regalito a mi hermana cabra.

Primero estuve consultando algunos libros en busca de inspiración... (por no decir plagio total). Y después de darle muchas vueltas, elegir dieciocho millones de proyectos, emocionarme dieciocho millones de veces y descartar la idea otras tantas, acabé en lo más sencillo... pero mono: un colgador de pared y un álbum de fotos (éste último en el siguiente post). Así que me puse a cortar y coser...












Y planchar, claro. Y como me seguía sobrando tiempo (jaaaaaaaaajajajaja), pues le hice una bolsita. En fin, que la cosa tendría que haber acabado como en la siguiente foto (derecha, ilustración original del libro del que saqué la idea: Simple Sewing, de Lotta Jansdotter), pero me olvidé de sacar una foto del resultado (¿por qué sería?). Que noooooooooo, que quedó chulo, y si no que le pregunten a mi amiga cabra.

2 comentarios:

purgui dijo...

Ay osa, qué valiosas son las horas de sueño de nuestros bebés. Estoy convencida que dan mucho de sí, porque tienes clarísimo que es entonces o nunca, además siempre temes que esa siesta acabe antes de lo esperado. Así que aprovecha, aprovecha.

AbraLaCabra dijo...

gracias, madre del siglo. Hacía mucho que no pasaba por aquí. Debo decirte que eres la más mejor regaladora del mundo. Te quero y lo sabes