Entre los millones de planes y proyectos para hacerles a mis hijas, a éste en concreto le tenía ganas desde el Pleistoceno o, más concretamente, desde que lo vi aquí. Es más, no sólo para mis hijas, sino también para mi ahijado, a quien le pirran los dinosaurios. Total que, como siempre, conseguí acabar estas preciosas colas para mis churumbelas el día anterior a que se las trajeran los Reyes. Ahí, viviendo al límite, para no variar.
Por cierto, en cuanto a éxito del regalo: cero, nulo, niente. A una "le da miedo" y la otra se la puso un par de veces y ya está. Gustaron mucho más como sombreros de su madre.
Evidentemente, la de Mr.G todavía está en fase proyecto y mucho me temo que quedará en dicha fase hasta su cumple. Y no es porque no se hagan en un plis-plas, porque no se tarda nada, pero es que a Mr.G no le gustan los dinosaurios así, al tún tún. No, señor, él tiene preferencias. Donde haya un buen "espirosaurio" que se quiten los hervíboros de pacotilla. T-Rex, you're a looser. Claro, al señor no podían gustarle los dinos con escamitas en la cola, no. Al señor tenían que gustarle los dinos con un abanico en la chepa. Mecagüen...
En cualquier caso, todo controlado. Lo tengo visualizado. Proyectado. Bocetado. Ser, será. ¿Cuándo? Esperemos que antes de la próxima glaciación.
4 comentarios:
Qué pasote, neeeeeeeng!
Gracias por tu comentario de calidad. ¿Qué sería de este blog sin tus aportaciones? Un blog sin aportaciones, básicamente. Gracias, sis.
A mi también me dieron muchas ganas de coser estas colas al ver la foto, pero no diré más.
Diles a tus niñas que ya les vale, ya se pueden poner desde ya mismo a arrastrar la cola y llevar a las muñecas...
Quizá con el caso que les hacen a nuestras creaciones, será mejor guardarlas para fardar en el geriátrico de nuestros días de juventud empleados en coser... Uff como suena.
Coser colas... YO también cosería unas cuantas.. grrrr
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